-
Viaje en grupo con coordinador
-
Del 17 al 31 de Enero
-
Transportes, alojamientos y actividades incluido
-
Grupo reducido entre 6-12 personas
-
Precio 1890 € / persona
Este viaje de 15 días por Nepal está diseñado para explorar de forma equilibrada su riqueza cultural, la majestuosidad del Himalaya y la exuberancia de su naturaleza salvaje. Es una experiencia completa y transformadora, ideal para grupos de entre 6 y 12 personas que quieran vivir Nepal con intensidad, autenticidad y un ritmo humano.
Comenzaremos nuestra aventura en el valle de Katmandú, donde visitaremos templos ancestrales, miradores y pequeñas aldeas rurales, conociendo de cerca las tradiciones del país. Después, viajaremos hasta Pokhara, ciudad encantadora al pie de las montañas, desde donde iniciaremos un trekking de cinco días por la ruta del Mardi Himal. Esta ruta, menos transitada que otras más populares, ofrece paisajes de una belleza abrumadora: bosques mágicos, pueblos de altura y vistas panorámicas del Annapurna, el Machapuchare y otros gigantes del Himalaya.
Durante el trekking, caminaremos a diario entre 5 y 7 horas, alcanzando un máximo de 4.200 metros de altitud, en un recorrido progresivo y accesible para personas con un mínimo de forma física y espíritu de aventura. Las noches en lodges de montaña, con cielos estrellados y el calor de los fogones, serán inolvidables. Después del esfuerzo físico, tendremos tiempo para relajarnos y explorar con calma. Volveremos a Pokhara para disfrutar de su entorno natural y actividades opcionales, y luego viajaremos al Parque Nacional de Chitwan, donde realizaremos safaris y paseos por la jungla para observar rinocerontes, cocodrilos y otros animales salvajes.
Terminaremos con unos últimos días en Katmandú para cerrar el viaje visitando lugares emblemáticos como Pashupatinath o la ciudad medieval de Bhaktapur. Un itinerario pensado con cariño y sentido, para vivir Nepal con los cinco sentidos, en buena compañía y con total acompañamiento.




Itinerario
Día 1 – 6 de diciembre: Llegada a Nepal
La llegada a Katmandú marca el inicio de un viaje inolvidable. Al salir del aeropuerto, los sonidos, colores y olores de la capital nepalí nos dan la bienvenida a un país donde la espiritualidad, la hospitalidad y la montaña conviven en perfecta armonía. Nuestro equipo estará esperándonos para facilitar el traslado al alojamiento y asegurar que todo el grupo se sienta cómodo tras el vuelo.
El resto del día está pensado para descansar y aclimatarnos con calma. Una primera toma de contacto con los callejones de Thamel —el barrio más animado y viajero de Katmandú— puede ser la manera perfecta de empezar a absorber la energía del país. Cafés bohemios, tiendas de artesanía, aromas de incienso y banderas de oración ondeando al viento crean una atmósfera mágica que nos acompañará durante todo el viaje. Por la tarde, nos reuniremos para una breve presentación del programa, resolver dudas y conocernos mejor entre nosotros.
Esta jornada suave nos permite adaptarnos poco a poco al ritmo nepalí, preparar nuestros sentidos para lo que está por venir, y dar el primer paso en esta aventura entre cultura, naturaleza y montaña.
Día 2 – 7 de diciembre: Vida rural en los hills y atardecer en Swayambhunath
Empezamos el día alejándonos del bullicio de la ciudad para adentrarnos en los verdes “hills” que rodean el valle de Katmandú. Nos dirigimos a una zona rural donde la vida transcurre al ritmo de las estaciones y las tradiciones ancestrales. Caminaremos entre terrazas de cultivo, casas de adobe y caminos de tierra mientras conocemos de cerca cómo viven las familias campesinas. Aprenderemos sobre sus costumbres, su dieta, el cultivo del arroz o del mijo, y cómo la vida comunitaria forma parte del día a día. Una oportunidad única para entender la verdadera esencia del Nepal rural y conectar con su gente desde el respeto y la curiosidad.
Tras esta inmersión tranquila, regresaremos a Katmandú por la tarde para una de las visitas más especiales del viaje: el templo de Swayambhunath, también conocido como el “Templo de los Monos”. Este antiguo complejo budista se alza en una colina sagrada desde la que se domina todo el valle. Subiremos sus escalones bajo la mirada de las estatuas y banderas de oración, y alcanzaremos la estupa central justo a tiempo para ver el sol ponerse tras las montañas. Un lugar sagrado y poderoso que deja una huella profunda en el viajero.
Día 3 – 8 de diciembre: Rumbo a Pokhara, la puerta del Himalaya
Después de desayunar, nos despedimos de Katmandú y ponemos rumbo a Pokhara, una de las ciudades más encantadoras de Nepal y punto de partida de muchas aventuras en la cordillera del Annapurna. El trayecto dura unas 6-8 horas por carretera, cruzando valles, ríos y pueblos que nos muestran la diversidad del paisaje nepalí. Durante el viaje, podremos ver escenas cotidianas de la vida rural, campos de cultivo en terrazas y montañas cada vez más presentes en el horizonte.
Llegaremos a Pokhara por la tarde, con tiempo para instalarnos y salir a dar un paseo por el lago Phewa, donde se refleja la silueta de los picos nevados en días despejados. Esta ciudad tiene un ambiente relajado, con cafés junto al agua, músicos callejeros y una energía que mezcla lo espiritual con lo aventurero. Será el momento de respirar profundamente, estirar las piernas y prepararnos mentalmente para los días de montaña que vendrán. Si hay ganas, podremos subir a algún mirador cercano o simplemente dejar que la magia de Pokhara nos envuelve poco a poco, mientras el sol cae tras las colinas que rodean el lago.
Día 4 – 9 de diciembre: Aventura, espiritualidad y panorámicas en Pokhara
Hoy amanecemos en Pokhara con un día completo para explorar sus múltiples facetas. Después del desayuno, ofrecemos varias opciones para quienes quieran comenzar el día con adrenalina: vuelo en parapente sobre el lago Phewa con vistas a los Annapurnas, una emocionante bajada en rafting por los ríos de la región, una sesión de kayak o incluso tirolinas entre bosques. Pokhara es famosa por ser un centro de deportes de aventura, así que es el momento perfecto para quienes quieran experimentar la naturaleza de forma activa y vibrante.
Por la tarde, cambiamos de ritmo y nos adentramos en el lado más espiritual de la ciudad. Primero visitamos la Estupa de la Paz Mundial, situada en lo alto de una colina. Este templo budista nos regala una de las mejores vistas panorámicas de Pokhara: el lago, la ciudad y las imponentes cimas del Machapuchare y el Annapurna brillando al fondo. Seguimos hacia la gran estatua de Shiva en Pumdikot, una figura monumental que transmite serenidad y nos conecta con la espiritualidad hindú en un entorno rodeado de montañas.
Al caer la tarde, regresamos al lago para ver cómo el sol tiñe el cielo de tonos cálidos. Una cena tranquila junto al agua será el broche perfecto para un día lleno de contrastes y belleza.
Día 5 – 10 de diciembre: De Pokhara a Forest Camp, inicio del trekking por el Mardi Himal
Hoy dejamos atrás la comodidad de Pokhara y nos adentramos en las montañas para comenzar nuestro trekking hacia el Mardi Himal, uno de los senderos menos transitados y más auténticos del Himalaya nepalí. Tras un desayuno temprano, tomamos un vehículo privado que nos lleva hasta Kande (1.770 m), punto de inicio de nuestra caminata. Durante el trayecto, atravesamos pueblos rurales y colinas verdes que ya nos anuncian la belleza de los próximos días.
La ruta de hoy nos conduce a través de bosques densos de rododendros, helechos y árboles cubiertos de musgo. El sendero, en constante ascenso pero sin grandes exigencias técnicas, nos permite tomar contacto con el ritmo del trekking y con la naturaleza que nos envuelve. A medida que ganamos altitud, el aire se vuelve más fresco y los sonidos de la civilización quedan atrás.Después de unas 4 a 5 horas de caminata, llegamos a Forest Camp (2.550 m), donde pasaremos la noche. Este pequeño asentamiento ofrece unas vistas espectaculares entre los árboles y una atmósfera tranquila. Nos alojamos en una lodge de montaña sencilla, con cena caliente, té nepalí y la calma que solo se encuentra en lugares donde lo esencial lo es todo. Mañana, el paisaje cambiará aún más.
Día 6 – 11 de diciembre: De Forest Camp a Low Camp (3.035 m)
Nos despertamos rodeados por la serenidad de la montaña, con el canto de los pájaros como único despertador. Después de un desayuno revitalizante, retomamos el camino en dirección a Low Camp, ascendiendo progresivamente por un sendero que va ganando altura y abriéndose paso hacia zonas más despejadas. El paisaje empieza a cambiar: dejamos atrás los tramos más cerrados y la vegetación da paso a arbustos alpinos, praderas abiertas y claros desde donde ya es posible avistar, si el día está despejado, las primeras cumbres del macizo del Annapurna y el majestuoso Machhapuchhre (6.993 m), también conocido como “Fish Tail” por su forma característica.
A lo largo de la jornada, el ambiente se vuelve más solitario y salvaje. Caminamos entre nubes pasajeras y miradores naturales que invitan a detenerse y contemplar el horizonte. Con suerte, incluso podríamos ver alguna de las aves propias de la zona, como el colorido monal, ave nacional del Nepal.Después de unas 4 horas de caminata pausada, alcanzamos Low Camp, situado en un pequeño claro que ofrece vistas privilegiadas del Machhapuchhre al atardecer. Aquí, nos alojamos en un lodge acogedor y compartimos la cena con otros caminantes. Es una jornada de conexión con la montaña y con el propio ritmo interior.
Día 7 – 12 de diciembre: De Low Camp a High Camp (3.580 m)
Hoy es una de las jornadas más emocionantes del trekking. Tras el desayuno, empezamos el ascenso hacia High Camp, cada vez más cerca del corazón del Himalaya. El camino nos lleva por una cresta montañosa que ofrece panorámicas abiertas a ambos lados del valle. A medida que ganamos altitud, el aire se vuelve más frío y nítido, y las vistas se tornan cada vez más sobrecogedoras.
Durante el recorrido, se abre ante nosotros un abanico de cumbres nevadas: el Annapurna South, el Hiunchuli, y, dominando el paisaje con su silueta inconfundible, el Machhapuchhre. Caminamos por senderos bien marcados, con tramos algo empinados, pero el esfuerzo se ve compensado en cada curva por la belleza del entorno. Aquí el paisaje ya es plenamente alpino, con vegetación escasa y el suelo cubierto a veces por nieve ligera.Tras unas 5 o 6 horas de marcha, llegamos a High Camp, un pequeño asentamiento de lodges enclavado en la montaña. Desde aquí, al atardecer, los colores del cielo transforman los picos en una postal viva. Es momento de descansar, aclimatar y prepararse para la gran jornada del día siguiente: el ascenso al mirador del Mardi Himal.
Día 8 – 13 de diciembre: Ascenso al mirador del Mardi Himal (4.200 m) y bajada a Middle Camp
Nos levantamos de madrugada para emprender uno de los momentos más esperados del viaje: el ascenso al mirador del Mardi Himal. Con linternas frontales y ropa de abrigo, comenzamos el camino en silencio, acompañados por las estrellas y la ilusión. A medida que subimos, el cielo empieza a teñirse de tonos azules y anaranjados, anunciando el amanecer.
Después de unas 3 horas de caminata, alcanzamos el viewpoint a 4.200 metros de altitud. El espectáculo es sobrecogedor: frente a nosotros se alza imponente la pared sur del Machhapuchhre, y a su alrededor, los picos del Annapurna I, Hiunchuli y el propio Mardi Himal, en un mar de nubes y luz dorada. Es un momento de conexión profunda con la montaña, de silencio compartido y fotos imborrables.
Tras disfrutar del mirador, emprendemos el descenso pausado hacia High Camp para desayunar y descansar un poco. Luego, seguimos bajando hasta Middle Camp, donde nos alojaremos en el lodge Majesty Himalaya, rodeado de rododendros, tranquilidad y vistas preciosas al valle. Ha sido una jornada intensa, de las que quedan marcadas para siempre en la memoria del viajero.
Día 9 – 14 de diciembre: Descenso hasta Siding y regreso a Pokhara
Hoy iniciamos el último tramo de nuestro trekking, despidiéndonos poco a poco de la montaña mientras descendemos hacia el pequeño pueblo de Siding, un lugar acogedor rodeado de arrozales, árboles frutales y colinas suaves. La caminata, de unas 4 a 5 horas, es tranquila y agradable: vamos bajando por senderos rurales, atravesando pequeños asentamientos y disfrutando de todo el ambiente durante el camino.
A medida que perdemos altitud, el paisaje se vuelve más verde y cálido, y el cuerpo agradece el cambio tras los días en altura. Siding, a unos 1.800 metros, nos recibe con su ritmo lento y la sonrisa amable de sus habitantes. Aquí nos espera nuestro vehículo que nos llevará de vuelta a Pokhara, donde llegaremos por la tarde.
El regreso a la ciudad nos brindará comfort, como si hubiésemos vivido una semana en otro mundo. El lago, los cafés, las luces y la vida urbana contrastan con la serenidad de los días pasados en la montaña. Esta noche la dedicamos al descanso, con una buena cena en grupo para brindar por el reto conseguido y empezar a procesar todo lo vivido en la ruta del Mardi Himal.
Día 10 – 15 de diciembre: Día libre en Pokhara
Después de la intensidad del trekking, hoy tenemos un día completamente libre para disfrutar de Pokhara a nuestro ritmo. Esta ciudad, considerada por muchos como la más bonita de Nepal, ofrece una mezcla perfecta de naturaleza, cultura y ambiente relajado. La mañana es ideal para los más madrugadores que quieran subir hasta Sarangkot, un mirador famoso por sus vistas al amanecer: desde allí se contempla el sol saliendo por detrás del macizo del Annapurna, pintando las cumbres nevadas con tonos dorados.
Durante el resto del día, hay múltiples opciones: un paseo en barca por el lago Phewa, una visita a la pagoda de la Paz Mundial, o perderse entre las tiendecitas del Lakeside, el barrio más animado. Para quienes busquen naturaleza más tranquila, se puede visitar el lago Begnas, menos turístico y rodeado de colinas verdes.
Es un momento perfecto para descansar, dejarse cuidar, hacerse un masaje tradicional o simplemente sentarse con un té observando las montañas. Esta jornada marca el equilibrio entre aventura y descanso, permitiéndonos saborear la belleza de Pokhara con calma y sin prisas, después del reto físico de los días anteriores.
Día 11 – 16 de diciembre: Traslado a Chitwan y llegada a la selva
Hoy dejamos atrás las montañas para adentrarnos en un nuevo paisaje radicalmente distinto: la jungla del Terai, en el sur de Nepal. Tras el desayuno, tomaremos un vehículo privado que nos llevará hacia el Parque Nacional de Chitwan, uno de los enclaves naturales más importantes del país y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El trayecto, de unas cinco o seis horas, nos irá mostrando cómo el paisaje se transforma, descendiendo de las colinas verdes a las vastas llanuras tropicales.
Al llegar a Chitwan, nos instalaremos en un alojamiento a las puertas del parque, rodeado de vegetación exuberante. El contraste con las montañas es total: aquí el aire es más cálido, y la vida salvaje se siente muy cerca. Según la hora de llegada, podremos disfrutar de un primer paseo al atardecer por los márgenes del río Rapti, donde a menudo se avistan cocodrilos, ciervos y aves exóticas en plena libertad.Es un cambio de ritmo y de escenario: dejamos la altura atrás y nos adentramos en la Nepal más salvaje, donde la selva y sus misterios serán los protagonistas de los próximos días.
Día 12 – 17 de diciembre: Aventura en la selva de Chitwan
El día arranca temprano con una experiencia mágica y silenciosa: un paseo en canoa tradicional por las tranquilas aguas del río Rapti. Mientras avanzamos río abajo, podremos observar gaviales descansando en las orillas, cocodrilos de hocico ancho asomando entre los juncos y una gran variedad de aves acuáticas como martines pescadores, garzas y cormoranes. La luz de la mañana sobre el río y el entorno selvático crea una atmósfera única y serena.
Después del paseo fluvial, nos embarcamos en un safari en jeep por el Parque Nacional de Chitwan. Acompañados por un guía experto, recorreremos distintas áreas del parque en busca de fauna salvaje. Con suerte, podremos avistar rinocerontes indios, ciervos axis, monos langures, jabalíes salvajes, y si el destino nos sonríe, incluso algún leopardo o el muy esquivo tigre de Bengala. Las explicaciones del guía sobre el ecosistema de la selva hacen de esta experiencia algo tan educativo como emocionante.Al caer la tarde, completamos la jornada con la visita a una aldea tradicional tharu. Esta comunidad indígena nos abre las puertas a sus casas de barro decoradas con motivos naturales, nos enseña sus costumbres ancestrales, y su danza tribal al ritmo de tambores. Un cierre perfecto para un día de conexión total con la naturaleza salvaje y la cultura viva del Terai.
Día 13 – 18 de diciembre: Últimas horas en Chitwan y regreso al valle
La jornada comienza sin prisas, con la mañana libre para disfrutar por última vez de la atmósfera tropical de Chitwan. Este es un buen momento para dar un paseo por los alrededores del alojamiento, respirar la calma del Terai, observar cómo se despierta la vida rural o simplemente relajarse con un té frente al jardín mientras escuchamos el canto de las aves selváticas. Si alguien se quedó con ganas de explorar, puede aprovechar para visitar algún mercado local, acercarse al río Rapti o visitar algún centro de interpretación del parque.
A mediodía, tras recoger nuestras mochilas y despedirnos de la selva, comenzamos el viaje de regreso al valle de Katmandú. La ruta nos conduce poco a poco desde las llanuras del sur hacia los valles intermedios y las montañas que rodean la capital. El trayecto ofrece paisajes contrastados: arrozales, colinas boscosas y pequeños pueblos enclavados en laderas escarpadas.Llegaremos a Katmandú por la tarde, con tiempo para descansar en el alojamiento o salir a dar un primer paseo nocturno por sus calles llenas de vida. El regreso a la ciudad después de tantos días en la montaña y la jungla trae consigo una mezcla de nostalgia y emoción por los últimos momentos del viaje.
Día 14 – 19 de diciembre: Explorando Katmandú y sus templos sagrados
Este día está dedicado a la exploración a tu aire, con la libertad de elegir entre dos opciones muy diferentes pero igualmente fascinantes. Por la mañana, aquellos que busquen sumergirse en la rica historia de la ciudad podrán optar por visitar Durbar Square, el corazón histórico de Katmandú, rodeado de antiguos palacios, templos y monumentos que datan de siglos pasados. El bullicio de los mercados, el arte en las fachadas y las calles estrechas invitan a perderse en un paseo lleno de historia y cultura. Otra opción es Bhaktapur, una ciudad medieval que conserva su estructura original. Callejones adoquinados, plazas llenas de vida y una impresionante arquitectura medieval te transportarán a tiempos pasados, con la oportunidad de disfrutar de la tradicional vida nepalí en un entorno más tranquilo y pintoresco.
Por la tarde, te recomendamos una visita al templo hindú de Pashupatinath, uno de los lugares más sagrados de Nepal. A medida que el sol comienza a ponerse, la atmósfera del lugar se vuelve aún más especial. Las ceremonias a orillas del río Bagmati, los colores dorados del atardecer y el suave murmullo de los rezos crean una experiencia espiritual y visual única, donde la conexión con lo divino y con la tradición del país se hace más palpable.
Día 15 – 20 de diciembre: Fin del viaje y despedida de Nepal
El último día del viaje comienza con la libertad de aprovechar las últimas horas en Katmandú antes de emprender el regreso a casa. Si el vuelo lo permite, tendrás la oportunidad de explorar el mercado de Thamel para realizar esas compras de recuerdos y artesanías que siempre nos recuerdan los viajes. Podrás llevarte un pedacito del arte local, como tejidos, joyería o souvenirs tradicionales. Si prefieres un momento de descanso, también tendrás tiempo para relajarte en alguna de las cafeterías con encanto de la ciudad o disfrutar de las vistas de las montañas desde algún rincón tranquilo de Katmandú.
Cuando llegue la hora de ir al aeropuerto, te trasladarán hacia el terminal para tomar tu vuelo de regreso. Este es el momento de reflexionar sobre todo lo vivido: los paisajes espectaculares, las experiencias compartidas, las aventuras en la montaña y la riqueza cultural que has descubierto en Nepal. La magia del Himalaya, las aldeas remotas y las ceremonias sagradas se quedarán con nosotros, como recuerdos imborrables de un viaje único. Nepal, con su impresionante naturaleza y su cálida hospitalidad, siempre tendrá un rincón especial en nuestro corazón.
Incluye
-
Coordinador
-
Guía local nepalí autorizado para el trekking
-
Todos los transportes terrestres dentro de Nepal (vehículo privado o bús turístico según tamaño del grupo y destino)
-
Alojamiento durante todo el viaje: hoteles en ciudades y lodges en montaña
-
Desayunos incluidos durante todo el viaje
-
Pensión completa durante el trekking (desayuno, comida y cena)
-
Permisos de trekking (ACAP + TIMS)
-
Actividades culturales en Katmandú y Pokhara (según programa)
-
Seguro de viaje con cobertura médica y trekking hasta 4.500 m
-
Asesoramiento previo al viaje y gestión de preparativos
No Incluye
-
Vuelos internacionales
-
Visado de entrada a Nepal (se gestiona en aeropuerto, aprox. 30€)
-
Comidas no especificadas en ciudades (comidas y cenas en Katmandú, Pokhara y Chitwan)
-
Actividades opcionales (parapente, rafting, etc.)
-
Bebidas y gastos personales durante el viaje
-
Propinas a guías y porteadores (voluntarias pero recomendadas)
-
Todo lo no especificado en el apartado “Qué incluye”
Más Información
✈️ Vuelos
Los vuelos internacionales no están incluidos.
Te orientamos para elegir el mejor, y coordinar las fechas con el viaje.
Recomendamos no comprarlos hasta que el grupo esté confirmado.
🛂 Visado
Los ciudadanos españoles, así como la mayoría de turistas de países europeos, americanos y otros países occidentales, pueden obtener el visado turístico a su llegada al aeropuerto internacional de Katmandú (Visa on Arrival).
Solo necesitas un pasaporte con una validez mínima de 6 meses, rellenar un formulario en línea o en el aeropuerto, y pagar la tasa correspondiente (30, 50 o 125 USD según duración: 15, 30 o 90 días).
Te enviaremos toda la información y los pasos detallados antes del viaje para que el proceso sea fácil, rápido y sin complicaciones.
🚐 Transporte
A lo largo de nuestro recorrido por Nepal, nos desplazaremos principalmente en una furgoneta privada con conductor, lo que nos permitirá viajar con comodidad, flexibilidad y seguridad.
🏨 Alojamiento
Durante el itinerario nos alojaremos en hoteles con encanto, seleccionados por su buena ubicación, comodidad y ambiente acogedor. En ciudades como Katmandú o Pokhara, dormiremos en alojamientos bien situados que ofrecen todas las comodidades necesarias para descansar después de un día intenso.
Durante el trekking al Mardi Himal, nos hospedaremos en refugios de montaña (teahouses), sencillos pero auténticos, donde la experiencia es parte del viaje: chimeneas encendidas, comidas caseras y paisajes imponentes al despertar.
Una combinación equilibrada entre confort y aventura, pensada para vivir Nepal con autenticidad.
📄 Política de cancelación
Cancelación por parte del viajero:
– Si la cancelación se realiza con más de 45 días de antelación al inicio del viaje, se devolverá el importe abonado excepto la paga y señal (500 €), que se considera no reembolsable por gastos de gestión.
– Si se cancela entre 45 y 30 días antes, se devolverá el 50 % del importe total abonado.
– Si se cancela con menos de 30 días de antelación, no habrá reembolso, ya que los gastos operativos ya estarán comprometidos.
Cancelación por parte de la organización:
En el improbable caso de que Panorama deba cancelar el viaje por motivos operativos, logísticos o fuerza mayor, se ofrecerá al viajero:
– La posibilidad de cambiar de fecha o itinerario.
– O bien, la devolución íntegra de las cantidades abonadas, incluida la paga y señal.
FAQS
¿Es Nepal un destino seguro para viajar en grupo?
Sí, Nepal es un país muy hospitalario y seguro para los viajeros, especialmente en grupo. Las zonas que visitamos están adaptadas al turismo, con buena infraestructura, guías locales de confianza y comunidades acostumbradas a recibir visitantes. Además, todo el itinerario está diseñado con medidas de seguridad, asistencia local y planificación consciente del entorno.
¿Necesito estar en buena forma física para hacer este viaje?
El trekking del Mardi Himal requiere una condición física moderada. Caminamos entre 5 y 7 horas al día, pero con descansos y un ritmo adaptado al grupo. No hace falta experiencia previa en alta montaña, pero sí estar acostumbrado a caminar y tener una actitud positiva.
¿Qué tipo de alojamiento hay durante el viaje?
Dormimos en alojamientos locales, hoteles familiares y refugios de montaña durante el trekking. Son sencillos pero acogedores, limpios y bien ubicados. En Katmandú y Pokhara contamos con más comodidades, mientras que en el trekking prima la experiencia auténtica.
¿Cómo reservo mi plaza y cuántas personas seremos?
Para reservar solo tienes que escribirme por WhatsApp o correo. El grupo será reducido (máx. 12 personas) para que la experiencia sea cercana y personal. Una vez confirmes, te enviaremos todos los detalles del itinerario y el proceso paso a paso.
¿Necesito visado para entrar a Nepal?
Sí, los ciudadanos españoles pueden obtener el visado a la llegada al aeropuerto de Katmandú. Te ayudamos con toda la información necesaria antes del viaje para que el trámite sea fácil y rápido.
