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Viaje en grupo con coordinador
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Del 1 al 15 de Noviembre
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Transportes, alojamientos y actividades incluido
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Grupo reducido entre 6-12 personas
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Precio 1910 € / persona
Explorar el circuito de los Annapurnas es mucho más que una travesía por las montañas: es una inmersión total en la grandeza del Himalaya y en la riqueza cultural del Nepal profundo. Este viaje de 15 días comienza en Katmandú, donde nos empapamos de la espiritualidad y el caos encantador de la capital nepalí antes de volar hacia Pokhara, la puerta de entrada a la aventura.
Desde las primeras etapas en el valle del Marsyangdi, caminamos entre bosques de rododendros y pueblos tradicionales, ascendiendo progresivamente por senderos que nos regalan vistas majestuosas del Annapurna II, III y IV, el Manaslu y otros gigantes del Himalaya. Atravesamos aldeas como Gyaru y Manang, donde la vida transcurre al ritmo de los yak y los molinos de oración.
El esfuerzo alcanza su cima en la subida al lago Tilicho, uno de los más altos del mundo, y el Thorong La Pass (5.416 m), un paso de alta montaña rodeado de cumbres nevadas que nos dejará sin aliento, en todos los sentidos. El descenso nos lleva hasta Muktinath, uno de los lugares de peregrinación más sagrados del Himalaya, punto de encuentro entre el hinduismo y el budismo, y puerta de entrada al legendario reino de Mustang.
Tras cruzar valles áridos, manantiales termales y cultivos en terrazas, regresamos a Pokhara con el alma llena de imágenes imborrables. Un viaje intenso y transformador que nos conecta con la naturaleza salvaje, la espiritualidad del Himalaya y la resiliencia de sus gentes.




Itinerario
Día 1 – 15 de noviembre | Llegada a Katmandú
¡Bienvenidos a Nepal! Hoy aterrizamos en la vibrante capital, Katmandú, puerta de entrada a las montañas del Himalaya y punto de partida de nuestra aventura. A medida que vamos saliendo del aeropuerto y sintiendo los primeros contrastes culturales, nos dejamos envolver por los sonidos, los olores y el ritmo caótico de esta ciudad tan fascinante como abrumadora.
Nos trasladamos a nuestro alojamiento en el barrio de Thamel, el corazón mochilero de Katmandú, donde podremos descansar del viaje y empezar a aclimatarnos. Según la hora de llegada, tendremos tiempo para un primer paseo tranquilo por sus calles llenas de vida, tiendas de artesanía, cafés y banderas de oración ondeando en cada esquina.
Por la noche, nos reunimos por primera vez como grupo para compartir una cena de bienvenida y repasar juntos los detalles de los próximos días. Este viaje no será solo una ruta entre montañas: será un recorrido por culturas milenarias, retos personales y paisajes de otro mundo. ¡Esto no ha hecho más que empezar!
Día 2 – 16 de noviembre | Espiritualidad y arquitectura en Katmandú – Traslado a Besisahar
Empezamos el día ascendiendo a la colina de Swayambhunath, el icónico Templo de los Monos. Desde su estupa central, rodeada de ojos que todo lo ven, contemplamos una vista espectacular del valle de Katmandú mientras recorremos el recinto entre ruedas de oración y pequeños santuarios. Es un lugar cargado de simbolismo y espiritualidad, donde confluyen budismo e hinduismo.
Descendemos hacia el corazón de la ciudad para visitar Durbar Square, la antigua plaza real, donde palacios, templos y esculturas nos transportan a la época dorada de los reinos nepalíes. Entre tallas en madera, pagodas centenarias y mercados callejeros, conectamos con la vida urbana más tradicional.
Al mediodía nos dirigimos hacia Boudhanath, uno de los mayores centros de peregrinación budista del mundo. Su enorme estupa blanca, rodeada de monasterios y tiendas tibetanas, nos invita a rodearla junto a monjes y devotos en un ambiente sereno y vibrante.
Después de un almuerzo temprano, nos subimos a una furgoneta privada que nos llevará en un largo pero fascinante trayecto hacia el inicio del Himalaya. Dejamos atrás el bullicio urbano para adentrarnos en los paisajes rurales de Nepal. Tras unas 6-7 horas de carretera, llegamos a Besisahar, puerta de entrada al circuito de los Annapurnas, donde pasaremos la noche. Nos espera un cambio total de atmósfera: aire fresco, cielos estrellados y el murmullo de los ríos de montaña.
Día 3 – 17 de noviembre | De Besisahar a Brathang: entrada al Himalaya
Amanece temprano en Besisahar. Hoy dejamos atrás el valle y nos adentramos de lleno en el corazón del Himalaya. En vehículos 4×4 iniciamos una jornada de travesía por una pista de montaña que sigue el curso del río Marsyangdi, atravesando bosques subtropicales, campos de arroz en terrazas y aldeas tradicionales como Jagat, Tal y Chame.
A medida que ascendemos, el paisaje cambia con rapidez: los arrozales dejan paso a pinos, los pueblos se hacen más pequeños, y empiezan a asomar las primeras cumbres nevadas del macizo del Annapurna. La ruta es larga —unas 6 a 8 horas, según las condiciones del camino— pero repleta de vida: aldeanos cargando leña, yaks cruzando los senderos y banderas de oración ondeando al viento.
Llegamos por la tarde a Brathang, un pequeño y acogedor asentamiento rodeado de acantilados verticales y extensos manzanares. Dormir aquí nos permite una aclimatación progresiva antes de las etapas de más altitud. Respiramos hondo: empieza el verdadero trekking. Las montañas ya nos rodean, y la energía del Himalaya se siente con fuerza.
Día 4 – 18 de noviembre | Trekking panorámico hasta Ghyaru por Upper Pisang
Hoy dejamos atrás Brathang y nos adentramos en una de las etapas más espectaculares del recorrido. El sendero nos lleva hacia Upper Pisang, una opción menos transitada pero infinitamente más panorámica que su ruta paralela inferior. Desde el primer momento, el paisaje se vuelve más abierto, y las montañas empiezan a imponerse de verdad. El Annapurna II, el IV y el Gangapurna se alzan frente a nosotros como un muro de piedra, hielo y cielo.
Subimos poco a poco, tomando aire y ritmo, mientras dejamos atrás los bosques de pinos y nos adentramos en un terreno más seco y rocoso. El aire se vuelve más frío y delgado, pero cada paso merece la pena. Upper Pisang, con sus casas de piedra y su monasterio colgado del barranco, nos recibe con vistas inmejorables.
Desde allí, seguimos ascendiendo hacia Ghyaru, un pequeño pueblo tibetano colgado en la ladera. El esfuerzo se siente, pero las vistas son absolutamente inolvidables. Llegamos al atardecer, cansados pero emocionados, sabiendo que estamos en uno de esos rincones del mundo donde el tiempo se detiene. Dormiremos en Ghyaru, a más de 3.700 metros de altura, rodeados de silencio y cumbres eternas.
Día 5 – 19 de noviembre | Camino a Manang a través de aldeas tibetanas
Hoy emprendemos una etapa decisiva que nos sumerge aún más en la cultura y el paisaje del Himalaya. Partimos temprano desde Ghyaru, mientras el aire fresco de la mañana nos envuelve y el sol empieza a iluminar las cumbres nevadas. El sendero se abre ante nosotros, serpenteando por la ladera, ofreciéndonos vistas espectaculares del valle del Marsyangdi que se extiende bajo nuestros pies.
A medida que avanzamos, notamos el cambio en el entorno: el bosque da paso a una vegetación más escasa y el terreno se vuelve rocoso y seco. Pasamos por pequeñas aldeas tibetanas como Ngawal y Braga, con sus construcciones de piedra y adobe que parecen haberse detenido en el tiempo. Las banderas de oración ondean al viento, los muros manis con grabados de mantras nos acompañan en el camino, y los pequeños monasterios con su tranquilidad y espiritualidad son un refugio para el alma. Nos cruzamos con los lugareños, quienes nos saludan con una sonrisa cálida y nos muestran la sencillez de su vida en altura.
Llegar a Manang es un pequeño triunfo: a más de 3.500 metros, este pueblo es el punto de encuentro para los trekking de la zona y ofrece infraestructura para descansar, aclimatar y preparar el cuerpo para los días venideros. Al llegar, sentimos la mezcla de cansancio y satisfacción que solo un día en el Himalaya puede regalar.
Día 6 – 20 de noviembre | Rumbo al Campo Base de Tilicho Lake)
Hoy iniciamos una de las etapas más desafiantes y emocionantes del trekking: el camino hacia el Campo Base de Tilicho Lake. Salimos temprano, con la energía renovada después de la aclimatación en Manang. El sendero asciende gradualmente, y cada paso nos acerca a uno de los lagos de montaña más altos del mundo, un destino que nos ha motivado desde el principio.
La ruta nos ofrece una mezcla fascinante de paisajes: praderas amplias, formaciones rocosas y, a medida que ganamos altura, las primeras muestras de nieve y hielo. El aire se vuelve más frío y puro, y la sensación de estar en un entorno remoto y salvaje se intensifica. El camino atraviesa pequeños poblados y campos donde pastan los yaks, esenciales para la vida local.
El paisaje cambia constantemente y, a veces, nos detenemos para absorber la grandiosidad que nos rodea: picos blancos, valles profundos y el cielo azul intenso. El cuerpo empieza a sentir la altitud, pero seguimos adelante con la motivación de llegar al Campo Base.
Al final de la jornada, alcanzamos el refugio del Campo Base de Tilicho, donde el silencio es absoluto y el entorno nos envuelve con una atmósfera mágica. Aquí, a más de 4.500 metros, descansaremos y nos prepararemos para el gran ascenso al lago que nos espera mañana.
Día 7 – 21 de noviembre | Ascenso al Lago Tilicho y descenso a Shree Kharka
Hoy afrontamos una jornada intensa y muy especial: la subida hasta el Lago Tilicho, uno de los lagos de alta montaña más altos del mundo y un verdadero espectáculo natural. Partimos temprano desde el Campo Base, con las pilas puestas y el corazón lleno de expectación. El ascenso es exigente; el terreno es rocoso y, a medida que ganamos metros, la atmósfera se vuelve más fría y el aire más delgado. Pero cada esfuerzo queda recompensado con las vistas impresionantes que se abren ante nosotros.
El Lago Tilicho, con sus aguas turquesas rodeadas por picos nevados, nos ofrece un momento de silencio y admiración. Es el punto más alto que alcanzaremos en esta ruta, y estar allí, en medio de un paisaje tan remoto y puro, nos llena de una sensación de logro y paz. Aprovechamos para descansar, tomar fotos y disfrutar de la inmensidad que nos rodea.
Tras este momento mágico, iniciamos el descenso hacia Shree Kharka, donde nos espera un merecido descanso. El camino de bajada nos permite disfrutar nuevamente del paisaje, pero ahora con la satisfacción de haber completado este reto. Al llegar a Shree Kharka, la hospitalidad local y el ambiente tranquilo nos ayudan a recuperar fuerzas para los días que vienen.
Día 8 – 22 de noviembre | Shree Kharka – Yak Kharka – High Camp
Nos levantamos con energía para afrontar esta nueva etapa que nos acerca al punto más alto del trekking: el paso del Thorong La. La ruta de hoy es exigente pero gratificante, ya que atravesamos paisajes que parecen sacados de otro mundo. Dejamos atrás Shree Kharka y caminamos hacia Yak Kharka, un pequeño asentamiento de pastores donde los yaks pastan tranquilamente en las praderas de altura.
El ambiente es cada vez más alpino, con un aire frío y puro que nos recuerda lo lejos que hemos llegado. Aquí el terreno es más abierto y rocoso, y el paisaje se pinta de tonos ocres y grises, contrastando con el cielo azul intenso. Subir hasta High Camp significa ganar altura y resistencia, mientras nuestro cuerpo se adapta poco a poco a la altitud.
Al llegar a High Camp, a más de 4.800 metros, nos recibe un refugio sencillo pero acogedor, rodeado de montañas imponentes. Es un lugar ideal para descansar, hidratarnos bien y prepararnos mentalmente para el gran cruce que nos espera mañana. La sensación de estar tan arriba, casi rozando el cielo, es única y nos llena de motivación para el último esfuerzo.
Día 9 – 23 de noviembre | Cruce del Thorong La Pass y llegada a Muktinath
Hoy es, sin duda, el día más esperado y desafiante de todo nuestro trekking. Nos despertamos antes del amanecer, conscientes de que el cruce del Thorong La Pass, a 5.416 metros, será la prueba máxima para nuestro cuerpo y mente. El aire es frío y delgado, pero el ánimo está alto: cada paso nos acerca a la cima de esta aventura.
El ascenso es lento y constante, pero con cada metro ganado sentimos la fuerza de la montaña y la conexión con la naturaleza en su estado más puro. El paisaje es sobrecogedor, con picos nevados que parecen tocar el cielo y un silencio imponente que solo se rompe por nuestra respiración y pasos sobre la roca.
Al alcanzar el paso, la sensación es indescriptible: estamos en la cumbre del trekking, en uno de los puntos más altos del mundo accesibles a pie. La satisfacción, el cansancio y la emoción se mezclan en un instante de pura felicidad. Nos detenemos para tomar fotos, compartir abrazos y contemplar la inmensidad que nos rodea.
Después, iniciamos el descenso hacia Muktinath, un lugar sagrado y espiritual donde podremos descansar y recargar energías. La llegada a este pueblo, tras superar el Thorong La, simboliza un logro enorme y un momento para agradecer y celebrar todo lo vivido en esta increíble experiencia.
Día 10 – 24 de noviembre | Descanso espiritual y cultural en Muktinath
Después de la gran jornada de ayer, hoy dedicamos el día a descansar y a conectar con la profunda espiritualidad de Muktinath, un lugar sagrado que forma parte de la región de Mustang, conocida por su cultura tibetana y su paisaje árido y místico. Este pueblo es un importante destino de peregrinaje tanto para hindúes como para budistas, lo que le otorga un carácter especial y único.
El corazón de Muktinath es su templo, dedicado a Vishnu, una de las deidades principales del hinduismo. Los peregrinos llegan desde distintas partes del país para realizar un ritual que consiste en recorrer las 108 pequeñas fuentes de agua sagrada que brotan en la montaña cercana. Según la tradición, sumergirse en estas fuentes purifica el cuerpo y el alma, y concede bendiciones y protección.
Durante nuestra visita, podremos observar cómo los devotos realizan sus rituales con gran respeto y fervor, un espectáculo que nos invita a reflexionar sobre la fuerza de la fe y la conexión con la naturaleza. El templo y sus alrededores ofrecen un ambiente tranquilo y contemplativo, perfecto para recuperar fuerzas y preparar nuestro cuerpo y mente para el descenso que iniciaremos mañana.
Este día en Muktinath nos brinda la oportunidad de descansar, absorber la cultura local y vivir una experiencia espiritual profunda en medio de un paisaje espectacular y remoto.
Día 11 – 25 de noviembre | De Muktinath a Tatopani: regreso al verde
Después de la intensa experiencia en Muktinath, hoy dejamos atrás la montaña y nos desplazamos en bus hacia Tatopani, en un trayecto que nos lleva desde los paisajes áridos y elevados del Mustang hasta un entorno mucho más verde y cálido. Este viaje por carretera nos ofrece la oportunidad de relajarnos y disfrutar del cambio progresivo en la vegetación y el clima, pasando por pequeños pueblos y terrazas agrícolas que muestran la diversidad natural de Nepal.
Al llegar a Tatopani, nos esperan unas aguas termales naturales, famosas en la región, donde podremos sumergirnos para recuperar fuerzas y aliviar el cansancio acumulado. Estas piscinas al aire libre, rodeadas de montañas y naturaleza, son un verdadero oasis después de días de trekking exigente y altitud. El baño en estas aguas calientes es tanto un placer como una tradición que muchos viajeros y locales valoran por sus propiedades terapéuticas.
Este descanso en Tatopani nos permite recargar energías y prepararnos para el próximo tramo del viaje, con el cuerpo relajado y la mente renovada. Pasar la tarde en este lugar tranquilo y acogedor será una forma perfecta de despedirnos de la montaña antes de continuar hacia Pokhara.
Día 12 – 26 de noviembre | Viaje de Tatopani a Pokhara
Hoy dejamos atrás las montañas y nos dirigimos hacia Pokhara, la ciudad más conocida del valle y un oasis de tranquilidad y belleza natural. El viaje desde Tatopani hasta Pokhara nos permite observar cómo el paisaje cambia nuevamente, con ríos caudalosos, frondosos bosques y campos verdes que se extienden hasta el horizonte.
Pokhara es famosa por su atmósfera relajada y su impresionante entorno: al fondo, las cumbres del Annapurna y el Machapuchare se alzan majestuosas, invitándonos a disfrutar de un merecido descanso después de días intensos en el trekking. Al llegar, nos acomodamos en nuestro alojamiento y tenemos tiempo para explorar sus calles, disfrutar de cafés con vistas al lago Phewa y contemplar el atardecer sobre las montañas.
Este día es perfecto para relajarnos y recuperar energías, caminando a orillas del lago, paseando por mercados locales o simplemente disfrutando de la paz que ofrece este lugar. Pokhara es también la puerta de entrada para futuras aventuras en el Himalaya, pero hoy nuestro objetivo es desconectar y saborear la sensación de haber completado una ruta exigente y llena de paisajes inolvidables.
Con la mente tranquila y el cuerpo descansado, podemos prepararnos para el día libre de mañana, cuando tendremos tiempo para disfrutar a nuestro ritmo todo lo que Pokhara ofrece.
Día 13 – 27 de noviembre | Día libre en Pokhara
Hoy disponemos de un día completo para disfrutar a nuestro ritmo en Pokhara, una ciudad vibrante y llena de posibilidades. Podemos optar por sumergirnos en la naturaleza y la aventura con algunas de las actividades deportivas que la zona ofrece: desde parapente sobre el lago Phewa, hasta paseos en kayak o ciclismo de montaña. Para los que buscan emociones, estas opciones permiten vivir Pokhara desde una perspectiva única y llena de adrenalina.
Si preferimos algo más tranquilo, podemos unirnos al grupo para visitar algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad, como la Pagoda de la Paz Mundial o la cueva de Gupteshwor, descubriendo la rica historia y cultura local.
Para quienes busquen desconectar y mimarse, la zona alrededor del lago cuenta con excelentes centros de masaje y spas donde relajarse y recuperar energía. Además, podemos aprovechar para pasear por los mercados y tiendas de artesanía, comprando recuerdos y productos locales para llevar a casa.
Y, por supuesto, no podemos dejar pasar la oportunidad de disfrutar de la deliciosa gastronomía de Pokhara. Los restaurantes y cafés ofrecen una variedad de platos tradicionales nepalíes e internacionales, perfectos para deleitar el paladar y compartir momentos agradables con el grupo.
Este día libre es la oportunidad perfecta para equilibrar aventura, cultura, descanso y placer, y así recargar fuerzas para la última etapa del viaje.
Día 14 – 28 de noviembre | Vuelo a Katmandú y última tarde en Nepal
Hoy nos despedimos temporalmente de la tranquilidad de Pokhara para regresar a la vibrante capital, Katmandú. Tomamos un vuelo corto que nos ofrece vistas espectaculares del Himalaya, un último regalo visual que nos conecta con la grandeza de esta región antes de volver a la ciudad.
Al llegar a Katmandú, nos instalamos en nuestro alojamiento y disponemos de la tarde para aprovechar al máximo nuestra última oportunidad en Nepal. Podemos recorrer sus calles llenas de vida, visitar alguno de los templos o plazas emblemáticas que no hayamos visto aún, o simplemente pasear por los mercados para comprar recuerdos y artesanías únicas.
Es el momento perfecto para empaparnos de la cultura nepalí una vez más, saborear sus sabores en un restaurante local o disfrutar de un café en alguna de las terrazas que dominan la ciudad. La atmósfera de Katmandú, mezcla de tradición y modernidad, nos invita a reflexionar sobre todo lo vivido durante estas semanas, desde la aventura en las montañas hasta la conexión con su gente y su cultura.
Esta última tarde es también para prepararnos con calma para el regreso, mientras guardamos en la memoria y el corazón cada instante de esta experiencia única.
Día 15 – 29 de noviembre | Regreso internacional desde Katmandú
El último día del viaje comienza con la libertad de aprovechar las últimas horas en Katmandú antes de emprender el regreso a casa. Si el vuelo lo permite, tendrás la oportunidad de explorar el mercado de Thamel para realizar esas compras de recuerdos y artesanías que siempre nos recuerdan los viajes. Podrás llevarte un pedacito del arte local, como tejidos, joyería o souvenirs tradicionales. Si prefieres un momento de descanso, también tendrás tiempo para relajarte en alguna de las cafeterías con encanto de la ciudad o disfrutar de las vistas de las montañas desde algún rincón tranquilo de Katmandú.
Cuando llegue la hora de ir al aeropuerto, te trasladarán hacia el terminal para tomar tu vuelo de regreso. Este es el momento de reflexionar sobre todo lo vivido: los paisajes espectaculares, las experiencias compartidas, las aventuras en la montaña y la riqueza cultural que has descubierto en Nepal. La magia del Himalaya, las aldeas remotas y las ceremonias sagradas se quedarán con nosotros, como recuerdos imborrables de un viaje único. Nepal, con su impresionante naturaleza y su cálida hospitalidad, siempre tendrá un rincón especial en nuestro corazón.
Incluye
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Coordinador
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Guía local nepalí autorizado para el trekking
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Todos los transportes terrestres dentro de Nepal (vehículo privado o bús turístico según tamaño del grupo y destino)
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Alojamiento durante todo el viaje: hoteles en ciudades y lodges en montaña
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Desayunos incluidos durante todo el viaje
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Pensión completa durante el trekking (desayuno, comida y cena)
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Permisos de trekking (ACAP + TIMS)
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Actividades culturales en Katmandú y Pokhara (según programa)
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Seguro de viaje con cobertura médica y trekking hasta 4.500 m
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Asesoramiento previo al viaje y gestión de preparativos
No Incluye
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Vuelos internacionales
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Visado de entrada a Nepal (se gestiona en aeropuerto, aprox. 30€)
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Comidas no especificadas en ciudades (comidas y cenas en Katmandú, Pokhara y Chitwan)
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Actividades opcionales (parapente, rafting, etc.)
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Bebidas y gastos personales durante el viaje
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Propinas a guías y porteadores (voluntarias pero recomendadas)
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Todo lo no especificado en el apartado “Qué incluye”
Más Información
✈️ Vuelos
Los vuelos internacionales no están incluidos.
Te orientamos para elegir el mejor, y coordinar las fechas con el viaje.
Recomendamos no comprarlos hasta que el grupo esté confirmado.
🛂 Visado
Los ciudadanos españoles, así como la mayoría de turistas de países europeos, americanos y otros países occidentales, pueden obtener el visado turístico a su llegada al aeropuerto internacional de Katmandú (Visa on Arrival).
Solo necesitas un pasaporte con una validez mínima de 6 meses, rellenar un formulario en línea o en el aeropuerto, y pagar la tasa correspondiente (30, 50 o 125 USD según duración: 15, 30 o 90 días).
Te enviaremos toda la información y los pasos detallados antes del viaje para que el proceso sea fácil, rápido y sin complicaciones.
🚐 Transporte
A lo largo de nuestro recorrido por Nepal, nos desplazaremos principalmente en una furgoneta privada con conductor, lo que nos permitirá viajar con comodidad, flexibilidad y seguridad.
🏨 Alojamiento
Durante el itinerario nos alojaremos en hoteles con encanto, seleccionados por su buena ubicación, comodidad y ambiente acogedor. En ciudades como Katmandú o Pokhara, dormiremos en alojamientos bien situados que ofrecen todas las comodidades necesarias para descansar después de un día intenso.
Durante el trekking al Mardi Himal, nos hospedaremos en refugios de montaña (teahouses), sencillos pero auténticos, donde la experiencia es parte del viaje: chimeneas encendidas, comidas caseras y paisajes imponentes al despertar.
Una combinación equilibrada entre confort y aventura, pensada para vivir Nepal con autenticidad.
📄 Política de cancelación
Cancelación por parte del viajero:
– Si la cancelación se realiza con más de 45 días de antelación al inicio del viaje, se devolverá el importe abonado excepto la paga y señal (500 €), que se considera no reembolsable por gastos de gestión.
– Si se cancela entre 45 y 30 días antes, se devolverá el 50 % del importe total abonado.
– Si se cancela con menos de 30 días de antelación, no habrá reembolso, ya que los gastos operativos ya estarán comprometidos.
Cancelación por parte de la organización:
En el improbable caso de que Panorama deba cancelar el viaje por motivos operativos, logísticos o fuerza mayor, se ofrecerá al viajero:
– La posibilidad de cambiar de fecha o itinerario.
– O bien, la devolución íntegra de las cantidades abonadas, incluida la paga y señal.
FAQS
¿Es Nepal un destino seguro para viajar en grupo?
Sí, Nepal es un país muy hospitalario y seguro para los viajeros, especialmente en grupo. Las zonas que visitamos están adaptadas al turismo, con buena infraestructura, guías locales de confianza y comunidades acostumbradas a recibir visitantes. Además, todo el itinerario está diseñado con medidas de seguridad, asistencia local y planificación consciente del entorno.
¿Necesito estar en buena forma física para hacer este viaje?
Este viaje está pensado para personas con una condición física media a buena. No es necesario tener experiencia previa en alta montaña, pero sí estar acostumbrados a caminar varias horas seguidas durante varios días. El itinerario está diseñado con una buena aclimatación progresiva, aunque el cruce del Thorong La Pass (5.416 m) exige un esfuerzo considerable.
¿Qué tipo de alojamiento hay durante el viaje?
Dormimos en alojamientos locales, hoteles familiares y refugios de montaña durante el trekking. Son sencillos pero acogedores, limpios y bien ubicados. En Katmandú y Pokhara contamos con más comodidades, mientras que en el trekking prima la experiencia auténtica.
¿Cómo reservo mi plaza y cuántas personas seremos?
Para reservar solo tienes que escribirme por WhatsApp o correo. El grupo será reducido (máx. 12 personas) para que la experiencia sea cercana y personal. Una vez confirmes, te enviaremos todos los detalles del itinerario y el proceso paso a paso.
¿Hay cobertura y electricidad durante el trekking?
En las primeras etapas del trekking sí hay acceso a señal de móvil y wifi básico. A medida que ganamos altitud, la cobertura disminuye y la electricidad puede estar limitada. Se recomienda llevar power banks y gestionar el uso del teléfono con moderación.
¿Necesito visado para entrar a Nepal?
Sí, los ciudadanos españoles pueden obtener el visado a la llegada al aeropuerto de Katmandú. Te ayudamos con toda la información necesaria antes del viaje para que el trámite sea fácil y rápido.
